Los separatistas están separados
Tras el fiasco de la Diada de este año – de 1,5 millones en el 2012 a apenas 115.000 – el separatismo ha decidido avivar los odios que conviven en su seno. De aquella lista unitaria que exigía Artur Mas hace años, a sabiendas que precisaba de ERC y las CUP para ofrecer una falsa transversalidad, al momento actual ha pasado mucho. Lo principal: el votante lazi está cabreado con sus lideres a los que tilda de prometer lo que sabían que no iban a ser capaces de llevar a término. Que nadie se engañe. Puigdemont puede tener ahora cierto protagonismo debido a que Sánchez lo precisa para ...
