'El esquí de montaña tiene éxito, pero hasta cierto punto. Si bien es cierto que durante la pandemia se vio un notable incremento de aficionados deseosos de disfrutar de la nieve aunque las estaciones estuvieran cerradas, la realidad es que la normalidad ha ido devolviendo a los esquiadores a los telesillas.
En 2020, a pocos días de la crisis sanitaria del COVID abrió sus puertas Bluebird Backcountry. Sus impulsores aseguraban que eran la primera estación de esqui del mundo sin remontes. Y es que si bien es cierto que existen modelos similares en otras partes del planeta, todos tienen algún tipo de vehículo para subir a los clientes, ya sea con snowcats o helicóptero. Aquí en cambio tendrían también todos los servicios de un complejo invernal, solo que sin telesilla alguno. Eso les permití...'