Llegamos al primer descanso del
Tour tras 9 etapas con ese inicio vertiginoso en Euskadi. El primer set en tierras vascas fue favorable a
Pogacar, quien aventajó algo por las bonificaciones en un gran duelo a
Vingegaard. En el segundo set, al paso por los Pirineos, el danés le asestó un mazazo importante en
Laruns a Pogacar, aventajándole en 1’04”, pero en el
Tourmalet y
Cauterets le recuperó tiempo el esloveno tras confiarse algo quizá Jonas. En el
Puy de Dome se vivió un mano a mano espectacular, en un día explosivo, donde parece que Pogacar se recuperó un poquito, y ahora llegamos a una semana ‘in crescendo’, con tres etapas de media montaña sin finales difíciles pero que serán muy movidas. A ver si un corredor español puede ganar una. Y viernes, sábado y domingo se verá un duelo tremendo para la general, en un tríptico primero con final en el
Grand Colombier, la temida subida del
Joux Plane y el final en
Morzine (buenos recuerdos para mí ya que allí gané una etapa), y al dia siguiente otro etapón, con más 4.500 m. de desnivel. Tres días seguidos de alta montaña con cansancio acumulado. La del domingo que finaliza en
Mont Blanc puede ser decisiva. Importantes serán las tácticas y estrategias, no hay que gastar más que el rival y procurar hacer daño en los finales. Y todo ello con calor.
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