El Barça echó a andar ayer con el reto de defender su condición de campeón de Liga y de la Supercopa de España y de mejorar sus prestaciones en Europa. El equipo se presentó con sólo uno de los fichajes cerrados,
Iñigo Martínez, una incorporación que aún dará más empaque a la línea en la que se ha basado el triunfo liguero: la defensa. Pero quedan deberes por hacer. Con
Gündogan también fichado y con
Vitor Roque que debe ser oficial hoy pero no llegará hasta enero, la gran prioridad debe ser el pivote. Y si
Xavi ha dicho que quiere ya a
Oriol Romeu, pues a por él. El técnico ha tenido que rebajar sus pretensiones de forma evidente porque su prioridad era
Kimmich o
Zubimendi. No pudo ser y se fue a por
Brozovic, pero tampoco. Y ahora, tras un baño de realidad y con
Messi también perdido, pide a
Romeu porque
Oriol conoce el estilo culé.
Seguir leyendo...