Mercedes-AMG driving experience: Un día en el paraíso
Manejar un EQS en pista fue una de las cosas que no esperábamos de esta experiencia. Tratándose de la alternativa 100% eléctrica al Clase S, podría parecer ajeno a un ambiente tan orientado a la exigencia. Pero esta sería la primera de varias sorpresas durante el AMG Driving Experience.
A diferencia de lo que sucede con el Academy, un curso en forma, el Driving Experience integra ejercicios de menor exigencia técnica al curso de manejo per se, que permiten conocer las capacidades por las que se caracterizan los autos que desarrolla AMG. Así, la cita comenzó muy temprano con una charla técnica que posteriormente nos llevaría a dividirnos y experimentar. Nuestro primer ejercicio fue en la recta principal: arrancones.
Aunque los autos que se enfrentaban no eran iguales o rivales equivalentes en este primer ejercicio el objetivo era conocer las capacidades de diferentes visiones dentro del concepto deportivo.
Así, sentimos la inclemente aceleración del EQS, el embriagante sonido del S55 AMG, y los diferentes comportamientos al frenar de emergencia entre autos livianos y deportivos o familiares y con pesos que superan las dos toneladas.
El segundo módulo fue el que más alegrías nos trajo al volante, pues consistió en un ejercicio de Autocross, que se enfoca en la precisión y consiste en pasar por un circuito marcado con conos, con lo que, además de exigirnos como conductores, conocimos el comportamiento al límite de autos como el A45 AMG o un GT S 53 cuatro puertas.
Cerrar el día recorriendo todo el Autódromo Hermanos Rodríguez con cualquier sedán, hatchback o SUV disponible nos dejó en claro algo: en la actualidad, el manejo deportivo es un concepto tan amplio como tu seas capaz de interpretarlo.
