Un joven de 17 años, originario de Argelia, murió a manos de la policía francesa el 27 de junio; inmediatamente se desató el descontento social y comenzaron protestas por el hecho. Poco a poco los ánimos se calentaron hasta que iniciaron las quemas de vehículos y edificios oficiales.La respuesta del Estado fue desplegar a las fuerzas del orden para reprimir los ataques, y como resultado hubo más de mil 300 detenidos durante el fin de semana (la mayoría de ellos acusados de portar armas blancas).La cadena de sucesos violentos iniciada en la ciudad de Nanterre pone de manifiesto varias problemáticas sociales que aquejan aFrancia, entre ellas la discriminación racial, el abuso de autoridad, la crisis migratoria y el discurso de odio en las redes sociales.¿Cómo escaló la violencia?El joven de 17 años, identificado como Nahel, fue velado el sábado durante una ceremonia islámica en Nanterre, un suburbio de París, donde continuaban desbordadas las emociones por su fallecimiento.Cuando caía la noche el sábado en la capital francesa, una pequeña multitud se reunió en los Campos Elíseos para protestar por la muerte del adolescente y la violencia policial, pero se toparon con centenares de agentes provistos con macanas y escudos que vigilaban la avenida y sus boutiques.En un vecindario menos elegante en el norte de París, los inconformes hicieron estallar petardos e incendiaron barricadas en tanto que la policía les arrojaba gas lacrimógeno y granadas aturdidoras.Un vehículo en llamas fue arrojado durante la noche contra la casa del alcalde de l’Hay-les-Roses, un suburbio de París. Varias escuelas, estaciones policiales, ayuntamientos y tiendas han sido blanco de incendios o actos de vandalismo en los últimos días, pero un ataque contra la casa de un alcalde es un hecho inusual.El alcalde Vincent Jeanbrun dijo que su esposa y uno de sus hijos fueron heridos en el ataque ocurrido a la 1:30 de la mañana cuando la familia dormía y él se encontraba en el ayuntamiento dando seguimiento a la violencia.Jeanbrun, del partido opositor republican conservador, dijo en un comunicado que el atentado representaba una nueva fase de “horror e ignominia” en medio de los disturbios, y exigió al gobierno que imponga el estado de emergencia.Según medios franceses, un fiscal abrió una investigación por intento de homicidio.Varias escaramuzas tuvieron lugar en la ciudad mediterránea de Marsella pero parecieron menos intensas que la noche previa, según el Ministerio del Interior. Un fuerte contingente policial arrestó a 55 personas en la ciudad.Las detenciones fueron menores en número que la noche anterior en el resto del país. El ministro del Interior, Gerald Darmanin, lo atribuyó a “la resuelta actuación de las fuerzas de seguridad”.En total más de 3 mil personas fueron detenidas desde la muerte de Nahel. El despliegue policial a gran escala fue acogido por algunos habitantes temerosos en vecindarios que han registrado hechos de violencia y por propietarios de tiendas saqueadas, pero aumentó la frustración entre quienes consideran al proceder policial como el meollo de la actual crisis en Francia.La crispación repercutió negativamente en la diplomacia de Macron. El sábado, Macron pospuso lo que habría sido la primera visita de Estado a Alemania de un presidente francés en 23 años. Macron tenía previsto viajar el domingo en avión a Alemania.Cientos de policías y bomberos resultaron heridos a causa de la violencia, pero las autoridades no han informado sobre cuántos manifestantes también están heridos. En la Guayana Francesa, un territorio de ultramar, una persona de 54 años murió a causa de una bala perdida durante una protesta.¿A quién culpa el gobierno?El presidente Emmanuel Macron culpa a TikTok, Snapchat y otras plataformas por ayudar a extender los grandes disturbios.Según el mandatario, internet jugóun "papel sustancial" al alentar actos de violencia mientras el país trata de calmar las protestas.El ministro del Interior, Gerald Darmanin dijo que la policía arrestó a 917 personas sólo el jueves. Más de 300 policías han sufrido heridas en el intento de reprimir los disturbios provocados por la muerte del adolescente de ascendencia norafricana, identificado como Nahel.Macron, quien a la vez fustigó a los videojuegos por los disturbios, dijo que su gobierno trabajaría con las redes sociales para eliminar el "contenido más delicado" e identificar a los usuarios que "llaman al desorden o exacerban la violencia".¿Por qué señalar a las redes sociales?Un funcionario francés, que habló bajo la condición reglamentaria de anonimato de la presidencia, mencionó como ejemplo la publicación en redes sociales del nombre y dirección del agente que mató a Nahel. Un agente penitenciario ha visto su cédula profesional publicada en línea, dijo el funcionario, y esto pondría en peligro su vida y la de su familia.En su discurso el viernes, Macron no aclaró qué clase de contenido consideraba "delicado", pero dijo que esperaba que las plataformas de redes sociales mostraran un "espíritu de responsabilidad".El gobierno ha iniciado conversaciones con Snapchat, Twitter y otras redes sociales con el fin de acelerar el proceso de eliminar contenido que incita a la violencia, agregó el funcionario. El gobierno también presiona para que se identifique a las personas que hacen llamados a la violencia, pero esto aún se encuentra en la etapa de "discusiones".Darmanin dijo que advirtió a las redes sociales que no se dejen usar como canales para los llamados a la violencia."Se mostraron muy cooperativas. Esta noche veremos si realmente lo son", aseguró.Las autoridades darán a las empresas de redes sociales "toda la información posible" para que, a su vez, identifiquen a las personas que incitan a la violencia, sostuvo Darmanin el viernes. Las autoridades "perseguirán a toda persona que use estas redes sociales para cometer actos violentos".Añadió que se tomarán "todas las medidas necesarias si descubrimos que las redes sociales, quienquiera que sean, no acatan la ley".¿Qué marca la ley en Francia?Francia tiene una ley contra el ciberacoso. Las amenazas de crímenes como la violación o el asesinato, así como los insultos, pueden ser penados. Sin embargo, en realidad es muy inusual que se aplique.En 2020, el Parlamento aprobó una ley que obligaría a las plataformas y los motores de búsqueda a eliminar contenido prohibido en 24 horas. Un año después, una corte condenó a 11 de 13 personas acusadas de acosar y amenazar a un adolescente que había criticado duramente al islam en un mensaje en línea, pero sólo se acusó a las personas que se pudo identificar.¿Qué respondieron las redes sociales?Rachel Racusen, vocera de Snapchat, una de las redes sociales acusadas por Macron de contribuir a los disturbios, manifestó que desde el martes ha acentuado la vigilancia para detectar contenido relacionado con la violencia y tomar las medidas correspondientes."La violencia tiene consecuencias funestas y tenemos cero tolerancia por el contenido que promueve o incita al odio o la conducta violenta en cualquier parte de Snapchat. Vigilamos proactivamente esta clase de contenido y cuando lo encontramos, lo eliminamos y tomamos medidas. Sí permitimos contenido que informa objetivamente sobre la situación", declaró Racusen.Pero otras plataformas han callado. TikTok y Meta, dueña de Facebook e Instagram, no respondieron a un pedido de declaraciones el viernes. Twitter se limitó a responder automáticamente con un emoji de excremento, como ha hecho durante meses bajo la dirección de Elon Musk.SNGZ