En
Barcelona,
Charles Leclerc quedó eliminado sorprendentemente en Q1 en clasificación mientras
Carlos Sainz lograba la 2ª posición en parrilla con el mismo coche. Al acabar aquella 'qualy',
Leclerc culpaba a su monoplaza y aseguraba que algo mal debía haber en su monoplaza porque perdía mucho tiempo en las curvas a izquierdas. Pasaron los días y llegó
Canadá. Dos semanas después, piloto y equipo negaban que en
Maranello hubiesen encontrado algo en su monoplaza que explicara la falta de ritmo de
Charles. Dos días después, en la clasificación de Canadá, el monegasco se quedaba de nuevo fuera de Q3 mientras Sainz sí se metía entre los 10 mejores (8º). Había fallado en dos clasificaciones con agua, con condiciones cambiantes. Sufría. Y finalmente, lo reconoció en el
GP de Austria de F1.
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