El bipartidismo sigue fuerte en la ciudad de Alicante. Y así se ha demostrado en las elecciones municipales del pasado 28 de mayo, donde el PP de Luis Barcala, principalmente, y el PSOE de Ana Barceló se repartieron la victoria en las 422 mesas repartidas en el centenar de locales electorales dispuestos a lo largo del municipio. Ningún otro grupo consiguió victorias parciales en las urnas. Ni una. La única concesión que hicieron los dos partidos grandes es, y en contadas ocasiones, ceder el segundo puesto. Esos «triunfos» parciales fueron exclusivamente a manos de Vox, el único partido que consiguió colarse entre el PP y el PSOE, y fue en menos de una veintena de mesas, en un 4,2%. En concreto, en 18. En ellas, el principal damnificado fue el PSOE, que cedió la simbólica medalla de plata en quince mesas de la ciudad. En las otras tres urnas, fue el PP el que tuvo que quedarse con el tercer escalón del podio.