Con
remontada incluida claro, con el de siempre tirando los fuegos artificiales-, de la victoria de los Heat a la de los Celtics. Del éxtasis a la tragedia en Miami. De
Jayson Tatum a
Jimmy Butler y de Jimmy Butler… a
Derrick White. Y de la muerte a la vida para Boston. En tres míseras décimas caben una vida, la que le dio Derrick White a estos Celtics casi sepultados al vacío por la repentina fiesta montada por Butler, 8 puntos en los últimos 2 minutos. Nadie le esperaba, pero al límite, astuto, peleón y escurridizo, se apareció cual irrupción divina a unos Celtics
preparados para llorar su adiós con el 103-102 para meter ese rebote y clavar el 103-104 y el 3-3. Habrá séptimo partido el lunes en el
TD Garden. Porque, simplemente, estas series lo valen.
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