El
Barça jugó con una marcha menos en
Valladolid y el equipo de
Pucela, con una más. La bajada de tensión blaugrana fue evidente en un equipo solo preocupado por los números individuales.
Iñaki Peña sustituyó a
Ter Stegen a la media parte para que no afectaran los goles encajados ayer al portero alemán.
Lewandowski marcó para asegurar el ‘
Pichichi’ y uno de los mejores del encuentro fue un blaugrana:
Jordi Masip, meta del
Valladolid que en su lucha por salvar el descenso con el
Espanyol recibió ayer la ‘ayuda’ del
Barça en una actuación de piernas caídas, después de sufrir la invasión de campo en
Cornellà en el enfrentamiento del derbi. El equipo de
Xavi no compite desde que ganó el título y en los dos últimos partidos no está dando la buena imagen necesaria para dignificar la competición. Puede entenderse que el objetivo se haya cumplido y exista la lógica bajada de tensión, pero no puede obviarse que afecta al campeonato.
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