El caso de la pérgola de la Alcoraya, que ha llevado a que una jueza impute a dos personas de confianza del alcalde de Alicante y candidato a la reelección, Luis Barcala (PP), a los que delegó importantes competencias en este mandato, arrancó a mediados del mes de abril. Lo hizo cuando este diario reveló que el entonces concejal de Fiestas y Partidas Rurales, Manuel Jiménez (PP), había adjudicado a dedo la rehabilitación de la pérgola de la plaza de la partida rural de la Alcoraya a una empresa que había reformado su vivienda y cuyo propietario, Javier Alemañ, ahora también imputado, forma parte de su hoguera, Florida Portazgo. Fue un contrato menor de 44.379 euros, firmado en diciembre de 2022. El Ayuntamiento asegura que contactó con tres empresas para pedir presupuestos, tal y como apunta la ley. Sin embargo, solo una envió oferta, Rehabilitaciones Grupo Leuka, que fue la que se llevó el contrato dado a dedo. Esa misma empresa fue la encargada de realizar reformas de la casa del concejal Jiménez, cuyo permiso se solicitó en mayo de 2021, con un coste de 12.539 euros.