Las milicias proucranianas mantienen posiciones en Rusia
Más de 24 horas después de la incursión, el Ministerio de Defensa ruso asegura haber liquidado a 70 combatientes del grupo. También dice haber destruido cuatro vehículos de infantería y cinco camionetas. El portavoz Ígor Konashénkov ha declarado este martes que “las unidades invasoras fueron expulsadas de vuelta a territorio ucraniano”. Mientras tanto, el gobernador de la región fronteriza de Bélgorod, Viacheslav Gladkov, anunciaba el levantamiento del régimen antiterrorista en vigor desde la tarde del lunes y denunciaba la muerte de una persona como resultado de los enfrentamientos.
Sin embargo, las milicias proucranianas desmienten la versión del Kremlin. Un portavoz de la Legión Libertad de Rusia, Aleksey Baranovsky, sostiene que el grupo ocupa a esta hora dos pueblos de la región de Bélgorod y controla una extensión de 20 kilómetros cuadrados en Rusia. Al tiempo que continúan los combates a más de 10 kilómetros de la frontera con Ucrania. El líder del grupo, Ilya Ponomarev, un antiguo diputado de la Duma en el exilio, garantiza que la operación sigue su curso en las localidades de Glotovo, Kozinka y Gora-Podol.
Según Ponomarev, los milicianos han capturado varios equipos rusos. Obrarían en su poder, de acuerdo con su versión, hasta cuatro vehículos blindados rusos de transporte de tropas BTR-82A. En la región de Briansk, también fronteriza con Ucrania, los milicianos atacaron una fábrica militar. Aunque el objetivo maximalista del grupo pasa por “liberar Rusia del yugo de Putin”, la incursión ha servido, al menos por el momento, para desviar la atención de los combates en suelo ucraniano y desestabilizar al Kremlin.
Kyiv ha insistido en que no tiene “nada que ver” con la operación. El alto mando militar de Ucrania reconoció estar al corriente de los planes de las milicias, pero desmintió haberlos dirigido. El portavoz de la inteligencia militar ucraniana, Andriy Yusov, declaró el lunes en los micrófonos de la emisora pública Suspilne que los grupos armados anti-Putin habían lanzado la ofensiva terrestre con el fin de crear una zona tapón para proteger a los civiles de los ataques rusos.
Para llevar a cabo la incursión, las milicias habrían utilizado vehículos militares de fabricación estadounidense. Cuentan con al menos dos vehículos blindados M1224 MaxxPro y varios Humvees, recoge el Financial Times. El Departamento de Estado de Estados Unidos insistió que el armamento militar prestado a Ucrania no debía utilizarse para atacar a Rusia, pero todavía no se ha pronunciado sobre este hecho. El fundador y líder del Cuerpo de Voluntarios de Rusia, Denis Nikitin, militante neonazi de un grupo compuesto en su mayoría por perfiles procedentes de la extrema derecha, evitó revelar cómo habían obtenido los equipos.
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