Guardiola se quita el "dolor de barriga"
Se acordó el preparador catalán de que antes de la remontada, en la ida de 2022, pudieron golear y no lo hicieron y después lo pagaron. Y también de las paradas de Courtois, que se repitieron esta vez, lo que hizo que el fantasma rondara y que no respirara hasta el 3-0. "El Balón de Oro se lo dieron a Benzema, pero también se lo podían haber dado a Courtois", reconoció Pep, y dio una explicación. "En la segunda parte nos hemos precipitado muchísimo. Gundogan perdió un balón, De Bruyne hizo tres conducciones... Cuando lo que teníamos que hacer era lo contrario, hundirlos y girar. Pero la ansiedad te puede, es normal. En general hemos estado muy bien", concedió.
A las puertas de un triplete histórico
"Estamos ahí. Este año nos ha tocado", dijo para finalizar. "Ahí" es en la final de la única competición que se le ha resistido desde que se fue del Camp Nou. La pregunta le persiguió un tiempo, si podía "ganar la Champions sin Messi", pero ya estaba superado y se veía al técnico más relajado desde hace varias temporadas cuando le cuestionaban por ello. En Mánchester, sin la "Orejona", es considerado casi como un dios. Sí llegó a una final, en 2021, y la perdió con el Chelsea de Tuchel. Esta vez espera el Inter y un año que puede ser histórico, porque está a una victoria de conquistar la Premier (puede ser este fin de semana) y está también en la final de la FA Cup, contra el vecino United. Guardiola ha vuelto a crear una máquina casi perfecta.
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