Ayer martes, ante las grandes expectativas del Madrid-City,
Jugones abrió el programa con un anzuelo delirante.
Pedrerol comunicó a la audiencia que le habían consultado a un programa de inteligencia artificial el resultado del partido que todavía se tenía que jugar esa noche. Un planteamiento surrealista no sólo por el escaso valor informativo del ejercicio sino por convertir el
ChatGPT en una especie de tarot deportivo. El ejercicio les debió parecer un magnífico cebo para mantener a la audiencia pegada a la pantalla. Se esperaron a finalizar el programa para comunicar a los impacientes espectadores el resultado que vaticinaba la súper-tecnología. Pedrerol daba el resultado: “2 a 1 con remontada del Real Madrid. Goles de
Benzema, dos. Y uno de
Sterling… Pero Sterling ya no está en el City. Esto significa que la inteligencia artificial no está actualizada”. Efectivamente,
Raheem Sterling está en el Chelsea. Y la inteligencia artificial demuestra que no es el mejor invento para hacer quinielas. El experimento evidencia que el poder profético de la inteligencia artificial sumado al criterio periodístico de Jugones desencadena resultados delirantes.
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