En el Día de la Victoria, festivo en Francia al conmemorar el triunfo en la
Segunda Guerra Mundial (8 de mayo de 1945), la majestuosa
Place Vendôme de París, la plaza de las 28 joyerías, reunió la flor y nata del pasado y presente el deporte mundial.
Leo Messi dio su palabra a la organización de los
Premios Laureus hace días de que estaría en la alfombra roja del
Pavillon Vendôme y no falló pese a la lógica incertidumbre por la sanción que le impuso el PSG a inicios de la pasada semana por su viaje a Arabia Saudí. Junto a
Antonela Roccuzzo se vistió de gala y no dejó de recibir felicitaciones por un
Mundial que aún da que hablar. Allí le arroparon el
‘Chiqui’ Tapia, presidente de la AFA, para recoger el premio otorgado a la selección argentina como Mejor Equipo del Año, así como
Lisandro Martínez, ahora lesionado en el Manchester United. Del PSG, ni rastro. Ni
Kylian Mbappé, nominado, ni el presidente,
Nasser Al-Khelaïfi.
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