Siempre se ha dicho que
Carlos Sainz es un jugador de equipo. Defiende a los suyos a capa y espada. Siempre. El piloto español lo ha hecho en los últimos meses, confiando en la capacidad de Ferrari de mejorar el mal inicio de curso de su coche y también mostró confianza plena en la fábrica de
Maranello y en todas las decisiones que tome
Frédéric Vasseur, tanto sobre el monoplaza, como en la reestructuración que está viviendo el equipo en cargos importantes. Y
este sábado, en el GP de Miami, el español volvió a sacar relucir su filosofía de 'team player' echándole un capote a su compañero Charles Leclerc, defendiéndolo tras el accidente que sufrió en la sesión de clasificación, en el mismo punto en el que el monegasco ya estampó su coche contra las protecciones en los Libres 2 del día anterior.
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