Un sótano de los horrores en pleno centro de Alicante. Desde hace más de dos años, aguas fecales se están acumulando por un avería en el interior de un local comercial cerrado a cal y canto y del que es propietario un banco. Los vecinos han pedido al Ayuntamiento que intervenga por el grave riesgo sanitario así como losposibles problemas de cimentación del edificio, donde son constantes los malos olores, gases tóxicos y la aparición de mosquitos y cucarachas. La corporación ya intervino en su día llegando a proponer una sanción para los propietarios del local, que está a nombre del Banco de Santander. La incidencia aparecía como solucionada en los archivos municipales, pero en una reciente inspección en el local se ha constatado que la situación lejos de estar solventada, es aún peor. El local ha estado cerrado a cal y canto durante este tiempo y no ha sido hasta ahora cuando se ha podido comprobar el alcance del vertido.