Que los
Dallas Mavericks del gran dúo digan de qué presumen, que los demás rivales, como los Pelicans de
Willy Hernangómez, les dirán de qué carecen: consistencia para ganar ni siquiera dos partidos seguidos -algo que todavía no han conseguido
Kyrie Irving y
Luka Doncic juntos. Tiempo para ajustar al propio ‘Big Two’. Espíritu colectivo. Y, ahora, también Doncic. Aparte de quedar señalados todos esos defectos en su derrota en New Orleans (113-106), Dallas perdió por una distensión del muslo izquierdo al esloveno, quien, pese a intentarlo con un aparatoso vendaje, no pudo más y dijo ‘basta’ al final del tercer cuarto con 15 tantos pero un exiguo 4/14 en lanzamientos en su cuenta.
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