Toto Wolff, jefe de
Mercedes, ya se olía algo en plena lucha por el
Mundial de 2021 con Red Bull. Lo avisaba en junio de aquel año: "Si Red Bull sigue desarrollando su coche, serán dos segundos más lentos en 2022". Se refería a que los de
Milton Keynes continuaban mejorando su monoplaza constantemente, cuando la mayoría debía empezar ya en gastar su tiempo y dinero en la creación del nuevo coche de 2022, completamente diferente por el cambio de reglamento. Pero llegó 2022 y Red Bull tiene el mejor coche. ¿Extraño? Ahora, en pleno GP de Singapur de F1, en lugar de pensar solo en la primera opción que tiene
Verstappen para coronarse de nuevo campeón en el
Circuito de Marina Bay, el cuadro austríaco fue noticia por
una posible infracción del límite presupuestario de 2021. Seguir leyendo...