Mañana vuelve a tomar forma el concepto ‘partido trampa’. Después de
una semana inmersos en el virus FIFA y los efectos que puede tener en los partidos contra el Inter y en el Clásico, la visita al Mallorca no ha ocupado ni una nota a pie de página en las preocupaciones del entorno barcelonista. En cambio, el ‘Vasco’ Aguirre
lleva dos semanas pensando solamente en cómo desactivar al Barcelona, al que históricamente los parones por selecciones le han causado problemas. Sin ir más lejos, la pasada primavera marcharon al parón soñando con una remontada en LaLiga tras
el 0-4 del Bernabéu y, al volver, el Eintracht los dejó sin Europa League y las ilusiones ligueras se fueron esfumando poco a poco en el mes posterior. Toda la concentración, pues, en el partido de Palma. El Inter, el Clásico y el Bayern ya llegarán cuando toque.
Seguir leyendo...