"Alicante vibra con la Vuelta a España". Este fue el lema del Ayuntamiento para promocionar la llegada este martes de la ronda española a la capital alicantina. En política, la elección de las palabras no es casual. Una cosa es vibrar con la Vuelta con un gran evento que tiene millones de espectadores en todo el mundo (la etapa tuvo una audiencia de 900.000 personas solo en España), mueve a miles de personas por la geografía española y genera un importante impacto económico en las ciudades por las que pasa y otra cosa bien distinta es vibrar con el ciclismo, con las bicicletas, con el transporte sostenible. Debería ser compatible, por coherencia, pero no siempre lo es. Y Alicante lo sabe.