El
partido de anoche en Balaídos entre Celta y Real Madrid tuvo que ser interrumpido a poco de comenzar la segunda parte por el lanzamiento de una botella de agua al césped. El colegiado
Mateu Lahoz, tal y como marca claramente el protocolo, paró inmediatamente el encuentro y no lo reanudó hasta que no se anunció por megafonía. El hecho fue recogido así por el internacional valenciano en el acta arbitral: "En el minuto 58 se lanzó una botella semillena de agua desde un sector donde se encontraban aficionados que portaban camisetas y bufandas del club local. Se reanudó en el minuto 60 tras el aviso por megafonía de que cesaran en dicho comportamiento. No hubo ningún incidente más en lo que restaba de partido."
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