Los
productos vegetales son muy saludables; aportan vitaminas, minerales, oligoelementos, fibra, agua y ayudan a mantener el peso correcto, puesto que tienen muy pocas calorías. Además, no contienen grasas, salvo el aguacate y las aceitunas, pero su grasa es vegetal, sin colesterol. Sin embargo,
frutas y hortalizas pueden suponer una peligrosa amenaza si están contaminadas por Salmonella, E.coli, Listeria... o por algunos productos químicos. Y eso es algo que puede ocurrir durante su cultivo en suelos con contaminación fecal de animales o abonos, productos fitosanitarios inadecuados, agua de riego no tratada, máquinas cosechadoras o almacenes poco limpios, trabajadores que no cumplen las normas, traslado a los mercados sin higiene o, en el último eslabón de la cadena, durante su manipulación en la hostelería o en casa. De hecho, cuatro de cada diez intoxicaciones alimentarias son producidas por productos de origen vegetal.
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