Soldado Corcuera y teniente Arabia: la historia de las dos mujeres españolas que se alistaron en el Ejército de Estados Unidos durante la II Guerra Mundial
Cecilia Joyce Corcuera Berasategui, alavesa, y Carmen Arabia i Gironés, catalana, fueron las dos únicas mujeres de entre los alrededor de 1.200 españoles emigrantes que se unieron al esfuerzo militar de Estados Unidos durante la II Guerra Mundial, según una investigación de la Asociación Sancho de Beurko para elDiario.es/Euskadi. Se alistaron en el denominado Cuerpo de Mujeres (Auxiliares) del Ejército (en inglés 'Women’s Army (Auxiliary) Corps' o WAAC/WAC), creado en mayo de 1942. Salvo enfermeras, nunca antes las mujeres habían servido en las filas del Ejército de EEUU, convirtiéndose a su vez en el único cuerpo auxiliar en servir en el extranjero.
150.000 mujeres conformaron esa unidad, muchas de las cuales fueron destinadas a los diferentes teatros de operaciones militares. El cuerpo estaba ideado para liberar a los combatientes de todas las misiones no estrictamente militares. En total, se estima en cerca de 350.000 mujeres –el equivalente a la población de Bilbao– las que sirvieron en las diversas ramas militares de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.
Solamente cuatro de los 117 vascos que acabaron en las fuerzas armadas estadounidenses eran alaveses. Entre estos últimos se encontraba Cecilia Joyce Corcuera Berasategui. Aunque la mayoría de ellos hicieron del Oeste su segundo hogar, un 38% se quedó en Nueva York, como fue el caso de su familia. Nació en 1916 en el valle de Arraia, hoy en día Arraia-Maeztu. Su padre, Pedro 'Peter' Corcuera Beltrán –nacido en 1887 en Subijana de Álava– y su madre, Serapia 'Sophia' Berasategui Ormazabal –nacida en 1886 en Arraia (aunque otras fuentes indican Zalduendo)–, emigraron en 1910 a Vancouver, en la Columbia Británica de Canadá.
Él era marinero. Allí nació el primero de sus hijos, Felipe Tomás o 'Philip Thomas' (1914-1998). Tras cinco años en Canadá, regresaron a Europa. Su padre volvió a emigrar en 1916, dirigiéndose esta vez a Estados Unidos. Se estableció en la pequeña ciudad de Ámsterdam, en el estado de Nueva York. Allí nació ese mismo año el conocido actor Kirk Douglas, su vecino más ilustre y fallecido a principios de este 2020. El padre encontró un trabajo de vigilante de noche en una de las muchas fábricas de alfombras de la localidad, una labor que desempeñará el resto de su vida.
Cecilia junto a su madre y hermano Felipe se reunieron con el padre en 1920 tras cuatro largos años de ausencia. Ella tenía apenas cuatro años y era la primera vez que veía a su padre. En Ámsterdam nacieron el resto de los hermanos: Margaret Julia (1922-1996), Joseph Martin (1924-2006), Elizabeth (1927-2015) y Richard (1931-2016).
En la década de 1930, tanto el padre como Cecilia consiguieron la nacionalidad estadounidense. Tras estudiar en el instituto Wilbur H. Lynch de Ámsterdam, Cecilia trabajaba como tejedora en una fábrica de alfombras cuando se alistó en el Cuerpo de Mujeres del Ejército el 8 de marzo de 1943, en Albany, la capital del estado de Nueva York. Lo hizo un mes después del alistamiento de su hermano Joseph. Cecilia tenía 26 años. Dos meses más tarde falleció su padre (la madre murió en 1968).
Sancho de Beurko no conoce muchos detalles del servicio militar de Cecilia, pero estima que no salió del país. En su uniforme luce el parche de los Puertos de Embarque, una rama del Cuerpo de Transporte del Ejército con jurisdicción sobre el envío de tropas, armas y pertrechos en instalaciones portuarias, normalmente dentro del territorio de Estados Unidos. Al final de la guerra, el Cuerpo de Transporte había trasladado a más de 30 millones de soldados dentro de los Estados Unidos continental y siete millones de soldados más 126 millones de toneladas de suministros en el extranjero. Fue licenciada con honores con el rango de soldado de primera clase al finalizar la guerra. Joseph lo sería con el grado de sargento.
Tras la guerra, en 1950, Cecilia contrajo matrimonio con un veterano de la II Guerra Mundial, James Louis Murphy. Cecilia falleció en 1984, a la edad de 67 años, en la ciudad que la vio crecer. El hermano pequeño de Cecilia, Richard, fue un veterano de la Primera División del Cuerpo de Marines en la Guerra de Corea. Falleció a los 85 años, siendo el último de la generación de su familia nacida en EEUU.
De los 57 catalanes que partieron a Estados Unidos, únicamente cinco provenían de Girona, provincia de nacimiento de Carmen Arabia i Gironés. Cerca del 50% de ellos eligieron Nueva York como destino final de su travesía migratoria. Este fue también el destino de su familia.
Carmen nació en 1905 en Sant Feliu de Guíxols. Sus padres fueron José Emilio Camilo Arabia i Bruguera –nacido en 1862 en Arenys de Mar, en la provincia de Barcelona– y Magdalena Ramona María Gironés i Comas –nacida en 1872 en Sant Feliu de Guíxols–. Carmen y su familia emigraron a EEUU en 1914, a un mes del inicio de la Gran Guerra. Ella tenía 8 años. Le acompañaban sus hermanas: Teresa 'Theresa' (1894-1987), María (1908-1995) y Concepción 'Conchita' (1912). La familia se asentó en Brooklyn, en la ciudad de Nueva York, donde el padre trabajó como contable para la International Cork Company, una de las fábricas de corcho más importantes del país. Tras el fallecimiento del padre en 1928, la familia se trasladó a Forest Hills, en el barrio neoyorquino de Queens.
Para entonces, la hermana mayor de Carmen, Teresa, había contraído matrimonio con Joan 'John' Agell Castells, nacido en Barcelona en 1891, quien tras un periodo en Cuba –en 1913 fue nombrado secretario del Centro Catalán de Santiago–, llegó al puerto de Nueva York en la Diada de 1916. Al inicio de la década de 1930, Joan fue elegido secretario del Centre Nacionalista Catalá de Nova York, fundado en 1920. Este grupo adoptó la bandera estelada y propuso adoptar la nacionalidad estadounidense y renunciar a la nacionalidad española durante la dictadura de Primo de Rivera, similar a lo que propondrá Jon Bilbao (subdelegado del Gobierno Vasco en el exilio) años más tarde en el propio contexto de la II Guerra Mundial. Carmen y sus hermanas residieron con Teresa y su marido durante un tiempo en los primeros años de la década de 1940.
Carmen estudió en el Hunter College de Nueva York (una institución académica dedicada exclusivamente a las mujeres) y en la Universidad de Columbia. En 1932 consiguió la nacionalidad estadounidense. "Apoyaré y defenderé la Constitución y las leyes de los Estados Unidos de América contra todos los enemigos, nacionales y extranjeros": así rezaba parte de su juramento de lealtad a su país de adopción. Poco o nada hubiera imaginado, en aquel entonces, que esas palabras se tornarían en realidad unos pocos años más tarde.
Carmen trabajaba como secretaria y administrativa de una oficina cuando se alistó en el Cuerpo de Mujeres del Ejército en la ciudad de Nueva York tres semanas después de que lo hiciese Cecilia Corcuera en marzo de 1943. Tenía 37 años. En junio de 1944, fue enviada al teatro de operaciones del Pacífico. Se estima que un total de 5.500 mujeres del WAC fueron enviadas a este frente militar a mediados de 1944, sirviendo tanto en Papúa Nueva Guinea como en Filipinas (desde noviembre de 1944). Sin los apropiados uniformes para combatir el clima tropical (fueron equipadas con ropa de invierno), las subsecuentes enfermedades propias del territorio (por ejemplo, la malaria) y el aislamiento físico y social que padecieron para evitar el acoso de sus colegas varones (eran encerradas en sus propias instalaciones protegidas por alambradas tras finalizar sus turnos de trabajo) dificultaron en gran medida el desempeño de sus funciones, incrementando las bajas por enfermedad. Aun así, su labor fue fundamental para asegurar el éxito en los diversos frentes militares.
Dadas las condiciones de reclusión de las mujeres en Nueva Guinea, no es de extrañar que Carmen hubiese coincidido con la que llegaría a ser la coronel María Rementería Llona, nacida en 1917 en Hagerman, Idaho, de padres vizcaínos. Rementería se alistó en el Cuerpo de Enfermeras del Ejército (Army Nurse Corps) en 1943, sirviendo como teniente en la campaña de Nueva Guinea hasta el final de la guerra. A fecha de hoy, se trata de la mujer de origen vasco con mayor rango militar identificada por Sancho de Beurko.
Carmen estuvo encargada de la sección de idiomas extranjeros del Destacamento de Censura en Nueva Guinea y en Filipinas, donde permaneció hasta el final de la guerra. Una gran parte de las oficiales como Carmen fueron empleadas como censoras del correo de las tropas. El objetivo era revisar y en su caso censurar las comunicaciones epistolares entre los soldados y sus familiares y amigos, para proteger la información confidencial relacionada con la guerra. En diciembre de 1944, Carmen consiguió el rango de primera teniente. Se casó dos veces a lo largo de su vida. Falleció en 1996, a los 90 años, en la ciudad de Rising Sun, en el estado de Maryland.
Los autores de esta investigación y directores del proyecto “Fighting Basques: Memoria de la SGM” (que se puede consultar en www.fightingbasques.net/es-es/), Pedro J. Oiarzabal y Guillermo Tabernilla, reivindican la labor esencial que desempeñaron las mujeres durante la guerra.“La inclusión de la mujer en la maquinaria de guerra americana, tanto civil como militar, fue excepcional pero determinante en el devenir de la contienda”, sostienen. Los investigadores “confían que el futuro nos desvele el nombre de otras muchas compañeras de armas de Corcuera y Arabia, procedentes de España que participaron en la SGM”.
