El fatal despiste de un rey de la escalada
El aura inmensa de Alex Honnold escondía un sosias, un tipo también joven, capaz de escalar sin cuerda paredes espeluznantes, fuerte como para establecer récords de velocidad en el valle de Yosemite, libre como para vivir al día en el interior de un Honda Civic blanco, deudor del talento de John Bachar, Peter Croft o Dan Osman… y que no deseaba, ni de lejos, ser tan universalmente famoso como el tipo con el que le comparaban a todas horas. Brad Gobright nunca será Alex Honnold porque falleció el 27 de noviembre en un accidente que muchos calificarán de estúpido: descendía rapelando en simultáneo con su amigo Aiden Jacobson sin advertir que había alcanzado el final de la cuerda, que carecía del preceptivo nudo de seguridad. Tenía apenas 31 años. Ambos habían rapelado ya la mitad de los 500 metros de la vía Sendero Luminoso, en Potrero Chico (México) cuando se vieron precipitados al vacío. Jacobson salvó la vida con heridas leves al aterrizar en una repisa cercana, pero Gobright rebotó y salió despedido hasta la muerte. Irónicamente, estudiaban la vía donde se filmó uno de los solos integrales más terroríficos de Honnold.
