Meliá sigue buscando puntos donde apoyar la confianza del mercado, puesta en cuestión desde hace meses por distintos factores. A mediados de octubre, frenó la sangría en bolsa con el anuncio de una recompra de acciones del 3,7% de su capital, cuando parecía inevitable que sus acciones reeditaran nuevos mínimos de los últimos seis años, tras quedarse el pasado 18 de octubre a un 1% del suelo que registraron en agosto, en los 6,93 euros. Ahora, tras presentar resultados del tercer trimestre, apela a una mejora de la rentabilidad en la última parte del año para dar continuidad a la recuperación en bolsa, que ya es de cerca del 8%, hasta haber reconquistado los 7,5 euros.