Aquel viejo... viejo vino
Hubo un hombre rico muy orgulloso de su bodega, del vino que allí había y de una vasija con vino añejo que guardaba para alguna ocasión solo conocida por él.
El gobernador del estado llegó a visitarlo, y aquel, luego de pensar se dijo: “Esa vasija no se abrirá por un simple gobernador”. Y un obispo de la diócesis lo visitó, pero él dijo para sí: “No, no destaparé la vasija. Él no preciará su valor, ni el aroma regodeará su olfato”. El príncipe del reino llegó y almorzó con él. Mas este pensó: “Mi vino es demasiado majestuoso para un simple príncipe”. Y aún el día en que su propio sobrino se desposara, se dijo: “No, esa vasija no debe ser para esos invitados”. Y los años pasaron, y él murió siendo ya viejo, y fue enterrado como cualquier semilla.
El día después de su entierro tanto la antigua vasija de vino como las otras fueron repartidas entre los habitantes del vecindario. Y ninguno notó su antigüedad. Para ellos, todo lo que se vierte en una copa es solamente vino. Gibrán Jalil Gibrán.
Amigo lector: pocas personas viven el presente y muchas dejan todo para después. Piense en las oportunidades que tuvo y que dejó ir ¿por miedo?, ¿qué pasa si se equivoca? Cuando sabemos que hasta el peor error supera la indolencia por no haberlo intentado.
Nada guarde y goce lo mejor que tenga. Deseche frases como “algún día”. Disfrute de cada instante, que cada minuto es único, es especial y no sabe si será el último. Recuerde que morir significa dejarlo TODO... hasta aquello que tan celosamente guardamos, y que nadie -ni nosotros- disfrutó.
Acepte que nadie hará por usted lo que usted no haga por usted mismo, y no gaste su vida en odios, rencores, resentimientos ni envidias. Nunca espere más de lo que merece; para que la prosperidad llegue, debe sacar lo inútil y cederle el espacio a lo que verdaderamente lo engrandece.
No deje para mañana un abrazo, su sueño... busque, insista, hoy es posible y mañana puede ser demasiado tarde.
Vivir no es recordar el pasado con nostalgia, ni esperar el futuro con ansiedad, sino acompañar a plenitud y pasión el presente. Disfrute hoy lo que tiene, sea más padre de su porvenir que hijo de su pasado. ¿Qué opina? _
