Unas palabras en voz baja
A veces uno necesita que le recuerden —o
recordarse— algo sencillo: que también tiene derecho.
Derecho a que el camino pese un poco menos.
Derecho
a disfrutar de lo que llega sin sentirse atrapado.
Derecho
a dejar de mirarse por dentro con severidad, como si la alegría fuera una
traición.
He aprendido, despacio, que buscar algo de
ligereza no borra nada de lo vivido. Que
seguir adelante no es olvidar. Es, quizá, la forma más
honesta de cuidar lo que permanece. Читать дальше...