La Junta de Andalucía reduce un 15% el gasto en políticas de empleo
El primer presupuesto de un Gobierno de centro derecha en Andalucía, en 37 años, no difiere mucho del último aprobado por los socialistas. La sanidad, la educación y la dependencia siguen siendo las principales apuestas. También se mantienen las grandes cifras de la llamada administración paralela que tanto criticó y critican PP y Ciudadanos. Las cuentas para 2019 ascienden a 36.495,5 millones de euros, un 5% más que los de 2018, de los que 20.343 millones se van a destinar a gasto social, un incremento del 5,9% respecto del anterior ejercicio. El consejero de Hacienda, Juan Bravo, sin embargo, ha rodeado la presentación de las cuentas públicas de un contexto de austeridad, bajo el que ha enmarcado el recorte en un 15% de las políticas de empleo de la Junta, en la comunidad que tiene siete puntos de paro más que el resto de la media española. El borrador, que ya han rechazado PSOE y Adelante Andalucía, debe contar ahora con el apoyo de Vox, socio de investidura del PP. En su propuesta inicial contiene una disminución del 6,9% en la dotación para memoria histórica, mantiene en 4,2 millones los fondos destinados a violencia de género e incrementa en más de un millón de euros las políticas migratorias, tres de los ejes fundamentales bajo los que la formación de extrema derecha condiciona su política de alianzas.
