Pagas una sola entrada y ves todas las pelis del día: el cine de autor que resiste
En el corazón del Barrio Gótico, rodeado de calles laberínticas, cafés y librerías, se encuentra un tesoro en peligro de extinción: el Cinema Maldà. Desde su fundación en 1945, esta sala de pantalla única ha subsistido frente a los gigantes comerciales, conservando un estilo nostálgico —butacas viejas, cartelera de cine de calidad— que lo convierte en una opción de lujo cultural para quienes buscan una experiencia genuina y alternativa en Barcelona.
