25 años de cárcel por condena sin testigos - El Nuevo Diario
Cien años y seis meses es la suma de las condenas que una jueza suplente de Managua dictó para cuatro jóvenes culpables por una muerte acontecida la madrugada del 22 de abril del año en curso, en la calle 14 de Septiembre de Managua.
Ese día, en la capital y otras ciudades del país, distintos negocios eran saqueados.
Los sentenciados a 25 años de privación de libertad por el crimen perpetrado contra Carlos López García son Juan José López, Rommel Fabio Guillén, Michael Peña González y Fernando Ortega Alonzo. La Fiscalía, a pesar de la acusación, nunca dio un motivo para el homicidio y se limitó a explicar los hechos con policías como testigos.
Fernando Ortega también fue condenado a seis meses de prisión y una multa de C$3,119.09 por portación ilegal de armas. Ortega terminará de cumplir su condena el 25 de octubre del 2043.
Mientras tanto, los otros tres sentenciados terminarán de cumplir sus condenas el 25 de abril del mismo año, según la resolución dictada por la jueza María Lourdes Corea.
Solo testigos policías
El abogado Claudio Araica, defensor de los cuatro inculpados y quien recurrió de apelación contra la sentencia condenatoria dictada por la judicial, calificó la resolución de “injusta” y “desproporcionada”.
“La única prueba que aportó la fiscal Perla de los Ángeles Baca fueron policías, quienes no son testigos presenciales, sino testigos de oída o referenciales”, explicó el abogado defensor.
Durante el juicio, la fiscal auxiliar, Perla Baca, se comprometió a presentar el testimonio de Víctor Ríos Canales, considerado testigo clave, porque presuntamente es quien presenció el crimen, sin embargo, no llegó a juicio, señaló el defensor.
En la audiencia inicial, cuando la Fiscalía presentó su oferta probatoria, el órgano acusador aseguró que Víctor Ríos llegaría a decir qué hizo cada uno de los inculpados, pero eso no sucedió, explicó Araica.
Los cuatro condenados son los primeros reos que fueron enjuiciados por la Fiscalía después que iniciaron las protestas antigubernamentales, el 18 de abril.
Los hechos
La madrugada del 22 de abril, los cuatro inculpados y un adolescente, quien logró un acuerdo condicionado en un tribunal de menores, se movilizaban en dos motocicletas para cometer el crimen, utilizaron una escopeta de fabricación artesanal, según la acusación fiscal.
En el extenso escrito acusatorio se explica que Michael Peña conducía una de las motocicletas en la que viajaba como pasajero el adolescente de iniciales K.M.M, quien a su vez portaba cartuchos de proyectiles para escopeta calibre 12.
De Juan López Oporta se dice en la acusación que es quien conducía otra motocicleta utilizada para ejecutar el asesinato, mientras que Fernando Ortega Alonso fue señalado como la persona que portaba la escopeta artesanal con la que disparó a la víctima a corta distancia.
El quinto acusado por el crimen es Rommel Fabio Guillén, quien supuestamente hacía las labores de vigilancia con una bomba molotov en la mano.
