Un hotel para no cerrar los ojos
La galería Ron Mandos, de Amsterdam, regresaba a la Feria Loop de video arte con uno de sus artistas emblema, Hans Op de Beeck. Desde su primera edición, el galerista había regresado prácticamente todos los años, entre otras cosas porque había logrado vender en casi todas las ediciones. En muchas había agotado la serie de cinco ejemplares de cada vídeo e incluso había podido vender otras obras de su catálogo. Y sabía que este año no iba a ser diferente.
Estábamos en mayo de 2013, en el Hotel Catalonia Ramblas, donde todas las habitaciones de su primera planta estaban plagados de obras de videoarte. En los pasillos, saliendo y entrando de las habitaciones, había artistas, comisarios, coleccionistas y representantes institucionales. Ron Mandos, que había logrado que le volviesen a dejar su habitación fetiche, esperaba dentro con Op de Beeck, que explicaba su obra, «Staging silence», a todos los interesados.
A última hora de la tarde entró en la habitación el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, que con las últimas imágenes de la obra se le escaparon unas lágrimas. Op de Beeck había creado una ciudad con terrones de azucar que, al final, destruía en segundos bañándolos con tinta negra. «El alcalde se acercó a Beeck y le aseguró que le había hecho ver su mayor pesadilla, cómo su ciudad se desvanecía en segundos», explica el galerista Ron Mandos, anécdota que refleja el impacto que pueden llegar a tener estas obras y que han convertido a la Feria Loop en un espacio de referencia internacional. «Las ferias de arte son demasiado grandes y ruidosas y no son el espacio adecuado para el video arte. Loop consigue crear la atmósfera adecuada y un ambiente relajado que favorece al intercambio de ideas con los coleccionistas», añade Mandos.
