Víguera refleja de penalti la superioridad numantina
El equipo soriano Numancia cuajó su mejor primera parte en casa en lo que va de temporada y por momentos 'bailó' al Zaragoza, replegado en su terreno de juego a la espera de un contragolpe que nunca supo montar.
El equipo soriano abrió el campo y movió el balón con cabeza, buscando los exteriores y las subidas de los laterales, donde la entrada de Nacho por el lesionado Unai Medina, al cuarto de hora, mejoró la proyección ofensiva por la banda derecha.
Al Numancia sólo le faltó el gol para reflejar en el marcador lo que se vio sobre el césped de Los Pajaritos. Generó seis ocasiones, dos de ellas ciertamente claras. Llegaron en el ecuador de la primera parte, en dos balones colgados sobre el corazón del área zaragocista, pero Higinio y Dani Calvo quitaron remates de cabeza francos a sus compañeros Fran Villalba y Atienza.
El Zaragoza apenas inquietó la meta de Juan Carlos al tener demasiados problemas para circular el balón con criterio en la medular y lanzar a sus puntas.
El equipo aragonés saltó con más empuje en la segunda parte y al Numancia le costó más que en la primera mitad equilibrar la posesión del balón.
El Zaragoza, que sufrió además la baja por lesión de su delantero Álvaro (min. 60), se encomendó a su guardameta Cristian Álvarez, en un remate a bocajarro de Diamanka (min. 63), que podía haber puesto con ventaja al Numancia.
Pombo, desconocido en Soria respecto a la pasada temporada, mandó a las nubes una volea desde la frontal del área en uno de los pocos contragolpes montados por el Zaragoza (min. 66).
Una buena acción individual de Aguirre permitió a Lasure doblarle por la banda izquierda y lanzar un centro que se paseó por el área pequeña, sin rematador (min. 80). En la siguiente acción, el Zaragoza reclamó un penalti, por mano de Luis Valcarce, al ir a cerrar un pase atrás.
Villalba intentó sorprender desde la frontal del área (min. 82), pero el disparo se le fue por encima del larguero.
El centrocampista valenciano recuperó y abrió el balón en la siguiente jugada, buscando y encontrando a Marc Mateu, quien buscó su pierna buena primero y al compañero después, pero se encontró en el pase la mano de un defensor zaragocista. El penalti lo transformó Víguera (min. 85).
Grippo, de cabeza en el segundo palo, a la salida de un córner, estuvo cerca del empate (min. 87).
Al Numancia le tocó sufrir en los cuatro minutos de prolongación para hacer más valiosa la victoria.
