NL merece trato justo de la Federación
La llamada Ley de Coordinación Fiscal obliga a los estados a supeditarse a la Federación en el tema de los ingresos y los impuestos. Es a través de este mecanismo que las entidades deben esperar el retorno de las participaciones y las aportaciones para organizar sus presupuestos.
En Nuevo León existen muchas voces en contra de este sistema porque, afirman, es inequitativo, pues consideran que la distribución de los recursos para un estado de pujanza y de trabajo debe ser distinta.
El Presupuesto de Egresos anual de Nuevo León es de poco más de 95 mil millones de pesos, de los cuales una gran parte es federal y aunque también contiene impuestos locales, la mayoría proviene de esa famosa Ley de Coordinación Fiscal.
Algunos expertos consideran que los estados, y de igual manera los municipios, están limitados para tener más ingresos.
Está claro que esa ley ha sido insuficiente para combatir la pobreza en el país.
Las políticas públicas tampoco han funcionado porque cada partido trata de imprimirle su sello particular. El 1 de diciembre habrá un presidente emanado de un proyecto distinto y por eso la expectativa es alta.
Andrés Manuel López Obrador llega con toda la aprobación popular y con la esperanza generada por sus promesas de bienestar.
Las señales enviadas hasta ahora desde su búnker de la colonia Roma son positivas, y eso ha generado confianza en los mercados nacionales y en el contexto internacional.
Lo que muchos esperamos es que todo ese dinero, que según dice AMLO ya no se lo llevarán los corruptos, se vea reflejado en mayores participaciones a los estados, sobre todo aquellos que más aportan.
En un estricto sentido así deberá ser porque el combate a la pobreza es más efectivo con políticas para atacar las causas desde la raíz y no dando subsidios a diestra y siniestra.
Lo que deseamos los nuevoleoneses, y creo que de igual manera espera el resto de las entidades pujantes, es un trato justo y equitativo, porque de lo contrario, solo acrecentará las diferencias con las regiones que conforman este bendito país.
miguelangel.vargas@milenio.com
