La plantilla hace piña: «¡Cristiano quédate!»
Cristiano apareció con la bandera de Portugal envuelta en el cuello. Seguidamente, fue levantando los dedos de una mano, de uno en uno y hasta cinco, en señal de las Ligas de Campeones que ha ganado. Finalmente, se besó el escudo del Real Madrid y se dirigió hasta el centro del campo, donde se reunió con el resto de compañeros.
Tras salir todos los jugadores, hablaron los primeros espadas. Ramos, Zidane, Marcelo... Y llegó el turno de Cristiano. Como ya hizo en Cibeles, el portugués volvió a agradecer el apoyo de la afición y se acordó también de sus compañeros.
Fue en ese momento cuando el estadio entero comenzó a entonar el «¡Cristiano quédate!», un grito al que se sumó la plantilla del Real Madrid mientras rodeaba al 7 blanco.
Pese a tanta muestra de cariño, Cristiano no confirmó su continuidad la próxima temporada, aunque unos minutos antes emplazó a los aficionados a volver a celebrar en Cibeles «el próximo año».
