'A menudo viaja a las competiciones con 70 pares de esquís. Es una tarea titánica llevar de aquí para allá un material tan largo, puntiagudo y de bordes afilados alrededor de tres continentes durante los seis meses que dura la temporada de competición. Por eso disculpa a los empleados del equipaje de la aerolínea si se quejan cuando aparece Shiffrin con una vagoneta de carga repleta de artículos para revisar.
Kim Erladsson, un ex-corredor, mitad sueco, mitad austriaco, es el que se encarga de todo lo que acontece a los esquis de Shiffrin. Y aquí entra tanto su mantenimiento y reparación, como transporte hasta destino. ¿El secreto para poder coordinar todo esto? "llegar pronto" afirmaba en el New York Times.
A diferencia de la mayoría de los corredores, que esquían solo en dos o tres m...'