Mas a Puigdemont: «Tener razón no da garantías para ser investido»
El expresidente de la Generalitat Artur Mas ha considerado este miércoles que la declaración de independencia del 27 de octubre fue puramente simbólica y no tenía un "recorrido real". Además, se ha mostrado convencido de que Puigdemont tiene toda la razón para reclamar su investidura pero ha precisado que a veces, tener la razón, no te da garantías para poder ser investido. En este sentido, ha mostrado su confianza en que el expresidente de la Generalitat "tomará la mejor decisión pensando en el país".
En una entrevista en Rac1 recogida por Europa Press al día siguiente de declarar en el Tribunal Supremo, Mas ha explicado que para él Puigdemont tiene toda la razón cuando reclama ser investido. Sin embargo, ha matizado: "a veces, en la vida, tener toda la razón no te da la garantía de que se pueda implementar".
Sobre si avala que Puigdemont y la exdiputada de la CUP Anna Gabriel estén en Bélgica y en Suiza para defenderse, ha constatado que siempre ha defendido la posición del primero porque "es el presidente del país y sabe seguro que, si pone los pies en Cataluña o España, va a la cárcel directo".
En el caso de Anna Gabriel, respeta las decisiones de quienes se encuentran en procesos penales que pueden tener consecuencias muy duras: "Cada persona tiene una situación personal, familiar, anímica y política que debemos respetar, las compartamos o no".
En cuanto a la declaración de independencia, ha explicado que fue simbólica. "Todos los actores que estaban en el Parlament el 27-O sabían que esto no tenía recorrido real. Otra cosa es que le dieran importancia como simbolismo", ha dicho.
Para él, "tan evidente es que el 1-O fue un referéndum como que la declaración del 27-O fue una declaración formal, parlamentaria y simbólica".
"Lo sabe todo el mundo", ha insistido Mas, que ha pedido no exagerar el 27-O, y ha recordado que, tras la declaración de independencia, el Govern no se reunió en ningún momento para tomar decisión alguna.
Al preguntársele si se engañó a los catalanes, lo ha negado y ha dicho que "en política hay componentes simbólicos y argumentos que se exageran o se hinchan para intentar quedar lo mejor posicionado posible ante determinada opinión pública".
