'Es curioso como los grandes días de esquí suelen empezar siempre de la misma forma: Te levantas comatoso, sobre las ocho de la mañana, y abres la ventana. Ahí es cuando te das cuenta que la nevada que anunciaban en las noticias de la noche anterior ha sido mucho más fuerte de lo previsto. De repente te pones nervioso, empuñas el teléfono y tecleas ansioso el teléfono de algún amigo. Contesta y dices: ¿Hola, has visto el paquete? A lo que él responde: ¡Si claro, ya estoy en el coche, quedamos en la base de la estación!
Esta vez, fue a principios de febrero, cuando cayó “LA GRAN NEVADA” en todo el Pirineo. Todas las estaciones se quedaron enterradas bajo la nieve. A mi me pilló en Grandvalira. Por la mañana, llamé a Joaquin Vena (rider de freeride para Grandvalira, Gore-Tex, Level y Blackcr...'