El principal competidor mundial de Grifols, la compañía australiana CSL Behring, está litigando en España para intentar acabar con el monopolio del que disfruta el laboratorio catalán en nuestro país: la venta a hospitales de medicamentos derivados del plasma. La multinacional australiana, -que ocupa el primer puesto en este sector en el que Grifols es el segundo-, acusa a la firma española de estar incumpliendo el principal requisito por el que el Ministerio de Sanidad le tiene otorgada esta exclusividad a Grifols. El requisito es que la sangre con la que el laboratorio catalán fabrique los medicamentos que vende a los hospitales proceda en su integridad los propios hospitales españoles.