Es uno de los dirigentes pata negra del PDeCat, uno de los 712 regidores que en su día firmaron un compromiso de cesión de locales para el referéndum del 1-O. Ha viajado varias veces a Bruselas para entrevistarse con Carles Puigdemont y acude siempre al Supremo en solidaridad con los independentistas en prisión preventiva. A Ferrán Bel (Tortosa, 1965), economista, profesor de la Universidad de Barcelona y de la Rovira y Virgili, diputado nacional y responsable de Acción Política y Estrategia Municipal del PDeCat no se le cae de la boca la palabra error. La utiliza para la aplicación del 155, para definir la actitud de Estado, del Gobierno, del PP, del PSOE o de Ciudadanos, a quienes mete en el mismo saco, pero nunca cuando se refiere al camino emprendido por su partido. Niega rotundamente que el abandono de Artur Mas de la política se deba a sus diferencias por el camino emprendido por Puigdemont. Dice que el expresidente no debe volver de Bruselas para ser encarcelado y afirma que no hay plan B, que nadie sustituirá a quienes han elegido las urnas. Señala, claramente, que la vía unilateral no es una opción, pero se muestra convencido de que al final habrá derecho a decidir y Cataluña será independiente más temprano que tarde, a través de un referéndum pactado, eso sí. No afloja un ápice.