Represión récord de los cristianos en el mundo
En pleno 2018, ser cristiano en algunos países puede significar vivir en la clandestinidad total o directamente penas de cárcel. Mientras se van alcanzando más libertades en algunas partes del mundo, en otras, el derecho a la libertad de culto se reprime y se castiga. Aunque resulte sorprendente, ante algo tan personal e íntimo como es la religión, hay quienes ponen en riesgo su vida por su fe.
Uno de cada doce cristianos en el mundo sufre persecución, según el informe anual de la organización Puertas Abiertas que cifra en alrededor de 215 millones el número de personas oprimidas por su fe. Lo más llamativo es la cifra verificada de cristianos asesinados por sus creencias religiosas que este año ha subido hasta 3.066, dos de ellos, en Alemania (refugiados cristianos). Aunque desde la ONG explican que el año anterior la cantidad de fallecidos fue muy inferior a la de años anteriores –1.207 frente a los 7.106 de 2015–.
Así, 2.000 personas fueron asesinadas en Nigeria, país en el que más muertes se han registrado. Según explicó ayer Ted Blake, director de Puertas Abiertas en España, el aumento «no sólo se debe al grupo yihadista Boko Haram, sino también a los ganaderos-pastores fulani que están atacando a las comunidades cristianas en el centro del país». En segundo lugar se encuentra República Centroafricana, donde murieron 500 personas, la mayoría a manos de los rebeldes ex Seleka. En la República Democrática del Congo, la cifra de fallecidos desciende, con 136 asesinados. El cuarto país más mortífero para los cristianos es Egipto.
